Titirimundaty
risas y carcajadas con sabor a pueblo
Raymond Pozo y Miguel Céspedes se apoyan en el lenguaje cotidiano del dominicano para hacer un humor que gusta a los televidentes

Por Cristina Liriano
Los comediantes Raymond Pozo y Miguel Céspedes son unos buscadores incansables del desafió, quienes todos los domingos llegan a miles de hogares dominicanos con el único propósito de hacer reír a carcajadas a los televidentes.
A través de su programa Titirimundaty se han adueñado de la audiencia nacional durante los fines de semana.
Este espacio, que hasta el presidente de la República está entre quienes lo siguen, lo produce un equipo de unas 20 personas que fabrican ideas cada día para lograr presentar en la semana un producto bien acabado.
La risa que provoca ver a estos dos hombres de caras tan simpáticas, que uno no sabe cuándo hablan en serio o en broma, no es un truco de cámara, se trata de dos humoristas que han entendido que el humor no es más que la expresión y el sentir del pueblo.
Titirimundaty lo graban los martes y miércoles de tres a nueve de la noche. Desde que uno llega al camerino todo es chiste. Allí se transforman los protagonistas de esta historia.
Al abrir esa puerta no es raro que quien le reciba sea una comadre chismosa que habla hasta por los codos, o tal vez lo haga Carlos Batista Matos, Sharmín Díaz, Raudy, o dos caballeros elegantemente vestidos, talvez el dúo español Azúcar Moreno
Lo cierto es que todos estos personajes caben en un programa que se empeña en renovarse cada semana.
EN EL PLATÓ
El espacio donde se visten Pozo y Céspedes no tiene nada que envidiarle al de una mujer, pues en él hay pelucas, brasieres, pintalabios, polvo, sombra y todo lo necesario para que estos hombres puedan transformarse en unas mega mamis.
Podría decirse que este espacio se hace con humor y amor, pues los técnicos, humoristas y ejecutivos se unen en una sola risa para armar lo que cada domingo, a las 10:00 de la noche por Telemicro, saca lágrimas de risas a muchos televidentes.
Lograr que este programa sea una especie de relajante tanto para quienes trabajan en él como para los que asisten como espectadores durante la grabación es algo sencillo, sólo tiene que agarrar el asiento, acomodarte y ver las ocurrencias que se desarrollan.
Los chistes, el corre corre y las voces encontradas es lo que se vive detrás de las cámaras mientras graban este programa de humor que se ha convertido en el preferido de políticos, empresarios y artistas.
Pozo y Céspedes admiten que hay días que llegan super bravos, pero desde que se encienden las luces todo desaparece por arte de magia y entran en acción los verdaderos humoristas.
Ambos confiaron a esta revista que lo que sale en Titirimundaty no es algo planeado, sino que lo que les llega a la mente eso es lo que sale al aire.
El pueblo es quien nos da las ideas, la gente nos para en las calles y nos traza pautas, es por eso que coincidencialmente hacemos cosas que saben tanto a pueblo, de ahí el éxito de este espacio.
Aseguran que no todos sus personajes se han pegado. Hay ocasiones en que tenemos un personaje y nos hemos guayado, de repente no le gusta a la gente y lo sacamos.
SUS PLANES
Aunque dicen que no piensan renovar el programa porque con el éxito que tiene no es bueno inventar, adelantaron que preparan un personaje que provocará mucha risa, el cual será el de la periodista Magda Florencio, el que dividirán en Magda, que será Raymond Pozo, y Florencio será Miguel Céspedes.
Además creen que una hora es poco tiempo y que en lo adelante buscarán agregarle al espacio media hora más.
Entre sus planes está sacar el humor de Titirimundaty a la calle, donde más gente lo pueda disfrutar, por eso han planeado realizar un espectáculo en el hotel Jaragua, en octubre, y otro gratis en San Cristóbal.
Su búsqueda no está sólo en el humor, ellos han instalado una oficina que posee un estudio de grabación y de donde se mercadean sus discos y los de otros artistas a los que se disponen firmar.