El lavado de dinero
un tema que enmudece
Muchas de las mismas empresas financieras -bancos y casas de cambio- que participan en negocios legítimos también forman parte, a sabiendas o sin saber, en el lavado de fondos ilegales
No existe nada en el mundo que ciegue, enmudezca o ensordezca más que el dinero. Y el crimen organizado del lavado de dinero ejecuta acciones mayores de acallamientos de la gente, por cualquier vía y en cualquier circunstancia, hasta hacerlo tabú... Muy a pesar de toda esa realidad, el país tuvo el coraje de crear y promulgar la Ley 72-02, sobre lavado de activos, dando un paso gigante de avance en la lucha contra un mal que amenaza la economía, el comercio y las relaciones de producción, ligándose de ese modo a la legión de países con legislaciones modernas y eficaces contra el blanqueo de recursos provenientes de actividades ilícitas.
Todavía en nuestro país el tema del lavado de dinero se mantiene en penumbras, pues se hace difícil conseguir información sobre quiénes son procesados por tal delito. En ocasiones la dificultad para obtener datos relacionados al blanqueo viene dada por la burocracia que corroe a muchas de las instituciones encargadas de investigar y de sancionar estos delitos.
Aunque existía una Ley (la 17-95) contra el narcotráfico y el lavado de recursos provenientes del crimen, es con la ley 72-02 que el país consigue iniciar un instrumento más efectivo de combate contra el lavado de activos, aunque la promulgación de ésta tuvo como un triste colofón: la muerte violenta del senador Darío Gómez, herido la noche del 11 de diciembre del año pasado, junto a su chofer, el mismo día en que el Senado de la República aprobó en segunda lectura la Ley. El senador Gómez había reintroducido el proyecto originalmente sometido por el expresidente Leonel Fernández, sin embargo en el proceso legislativo se hicieron modificaciones de mucha trascendencia que afectaban a sujetos obligados. Entre éstas se citan la eliminación de la conducta imprudente (debiendo saber) en la comisión del delito de lavado, la eliminación de la agravación de la pena cuando el procesado fuere un funcionario o empleado de banca o de cualquier otro sujeto obligado (casinos, empresas de bienes raíces, dealers, etc), así como la reducción a niveles insignificantes de las sanciones administrativas por incumplimiento de las obligaciones de prevención.
Otro aspecto también dejado de lado en el trabajo congresional es que de forma extraña se dispuso que los dineros incautados en manos de instituciones financieras se quedaran en la misma mientras se conocen los procesos pero como un instrumento de ahorro, caracterizado por su bajo rendimiento. La propuesta original establecía que estos recursos deberían pasar a una cuenta debidamente individualizada en el Banco de Reservas y a tasas de mercado.
Sin embargo, hay que reconocer que fueron agregadas al proyecto original algunos aspectos, como la extensión numerosa de los delitos que generan los recursos que son objeto del proceso de lavado, incluida la evasión fiscal (finalmente eliminada en medio de un gran escándalo), aunque se dejó de lado lo relativo a los delitos de corrupción administrativa, a pesar de que es una obligación del Estado dominicano que ratificó la Convención Interamericana contra la Corrupción.
Así mismo, se endurece el régimen punitivo, prohibiendo la libertad provisional bajo fianza y el perdón condicional de la pena a los procesados por estos delitos, así como invirtiendo el fardo de la prueba. Por otra parte, mejora notablemente el régimen de la cooperación judicial internacional.
DELITO INTERNACIONAL
El problema del lavado no es local. Las organizaciones criminales han extendido sus tentáculos hasta llegar a países con legislaciones más liberales, en los que existen mucho más posibilidades de limpiar el origen ilícito de cualquier cantidad de dólares, no importando de qué forma ha sido conseguido.
Dice el abogado Olivo Rodríguez, uno de los que elaboró el primer borrador de lo que hoy es la Ley 72-02: "Debido a que el crimen organizado realiza el lavado de dinero haciendo operaciones en distintos países, si no se cuentan con mecanismos que faciliten el intercambio de información, los procesos para desarticular bandas de lavadores se dificultan muchísimo. Es posible incluso que un proceso de lavado que se lleve aquí en República Dominicana las pruebas de que los recursos tienen un origen ilícito estén en otro Estado, entonces necesitamos que nuestros fiscales, nuestros jueces de instrucción, se beneficien del auxilio y la cooperación judicial internacional, porque si no los procesos simple y llanamente se caen".
En la actualidad existe la Convención de Viena de 1988 -sobre narcotráfico-, y más recientemente la Convención de Palermo contra la delincuencia organizada transnacional, del 2000, la cual fue firmada por el procurador Virgilio Bello Rosa, aunque esté pendiente de ratificar por el Congreso.
Según datos del Subcomité de Asuntos Gubernamentales del Senado de los Estados Unidos, los bancos M.A. Bank, en las Islas Cayman, y Federal Bank, de las Bahamas, efectuaban operaciones de lavado para destacadas personalidades argentinas, princpalmente Raúl Moneta, denominado "el banquero de poder" durante el gobierno de Saúl Menem, y para el presidente del Banco Central de Argentina, Pedro Pou. Estos bancos actuaban como corresponsales del City Bank, operaciones en las cuales parecen estar envueltos otros bancos norteamericanos. También figuran sentados en el banquillo de los acusados el Bank of America, el Chase Manhattan y el Bank of New York, sancionados por no prestar suficiente atención a las cuestas abiertas en ellos por entidades off-shore, supuestamente dedicadas al lavado de dinero.
Estados Unidos es uno de los países que más propugna porque se mantenga vigente la guerra contra el lavado de dinero, sin embargo surgen muchas interrogantes sin contestar, como es el porqué ese país, que no lo piensa dos veces para enviar sus tropas a derribar gobiernos, como lo hizo en Granada y Panamá, no invadió Jersey, Aruba, Nauru o Liechtenstein para cerrar las lavanderías existentes. Se ha dicho que porque se morderían el rabo, o se darían un tiro en el pie, pues esos paraísos fiscales que representan apenas 1.2% de la población y 3% del PIB mundial abrigaban, sólo en los años 90, el 26% de los activos y 31% de los lucros de las transnacionales norteamericanas.
Jacobo Mateo Moquete:
"No somos un paraíso fiscal"
[A]. ¿Hasta qué punto ha avanzado la lucha contra el lavado de dinero proveniente del narcotráfico?
JMM. Ha habido un avance sumamente positivo y determinante en el interés que tenemos todos los dominicanos de buena voluntad de impedir que ese mal tan terrible a la economía del mundo pueda hacer vida en nuestro país, dado que recientemente fue promulgada la Ley 72-02 que sanciona ese delito de manera drástica y es bastante amplia para castigar los diversos hechos que de éste puedan derivarse.
[A]. ¿Cuántas personas detuvo la Dirección Nacional de Drogas (DNCD) en los últimos cinco años por lavado de dinero?
JMM. La DNCD ha sometido 65 personas desde 1998 hasta el día de hoy acusadas de lavado de dinero proveniente del narcotráfico, entre ellas 47 dominicanos y 18 extranjeros.
[A]. ¿Qué cantidad de dinero lavado procedente del narcotráfico se ha confiscado en los últimos cinco años?
JMM. La DNCD ha confiscado en efectivo RD$9,505,193.90 y US$2,275,837.51 desde el 1998 hasta hoy.
[A]. ¿Este país puede ser considerado como un paraíso fiscal?
JMM. No puede ser considerado como tal, en virtud de que, independientemente de lo drástica y amplia que es nuestra ley con relación a este delito, una serie de entidades e instituciones trabajan de manera mancomunada para enfrentar el lavado de activos en la República Dominicana. Podemos mencionar a la Superintendencia de Bancos, Dirección General de Aduanas, Dirección General de Impuestos Internos, así como una justicia sumamente fortalecida y dispuesta a enfrentar este delito.
[A]. ¿Cuáles son los negocios más usados para lavar dinero del narcotráfico?
JMM. Son aquellos donde hay una alta rotación de efectivos, donde se manejan efectivos diariamente. Podemos poner como ejemplos las casas de cambio, las estaciones de gasolina, los negocios de electrodomésticos, las bancas de apuestas, entre otros.
(Jacobo Mateo Moquete
es relacionador público de la DNCD).